Cómo funciona la verificación
Última actualización: 1 de agosto de 2026
Resumen en una frase: Google no dice de dónde viene una reseña, así que la única manera honesta de saber quién atendió a un cliente es que el propio cliente lo confirme. Sólo se cuentan las reseñas confirmadas.
1. Lo que Google sí cuenta, y lo que no
Cuando una reseña se publica, la información que Google pone a disposición del negocio es ésta:
- Un identificador de la reseña.
- El nombre público y la foto del perfil de quien la escribe.
- La puntuación en estrellas y el texto.
- La fecha de creación y la de última modificación.
Y esto es lo que no aparece por ninguna parte, ni en la interfaz de Google ni en su API:
- Desde qué enlace, tarjeta, cartel o código QR llegó el cliente.
- En qué momento exacto entró en la ficha, o desde qué dispositivo.
- Quién le atendió.
No existe un campo «origen». Cualquier herramienta que afirme deducirlo con certeza está adivinando, normalmente cruzando la hora de un clic con la hora de publicación de una reseña. Esa coincidencia no es una prueba: dos personas pueden reseñar el mismo local con minutos de diferencia, y una misma reseña puede publicarse horas después de la visita.
2. Por eso preguntamos al cliente
El recorrido completo es éste, y no tiene ningún paso oculto:
- El cliente acerca el móvil a la tarjeta y se abre una página con un único botón. No se le pregunta si está contento, ni se le pide ninguna puntuación concreta.
- Al pulsar, sale de nuestra aplicación y entra en la ficha de Google del local. Lo que escriba allí es suyo y sólo suyo, y nosotros no intervenimos.
- Si vuelve a la página, se le muestran las reseñas que se han publicado en ese local desde que empezó su sesión y se le pide que señale cuál es la suya.
- Sólo cuando la señala se registra la vinculación entre esa reseña y la persona que le atendió.
La sesión caduca a las 72 horas. Pasado ese plazo, la confirmación ya no es posible: la reseña sigue publicada en Google, pero para nuestras cifras queda como no atribuida. Es un límite impuesto por la base de datos, no una promesa de la aplicación.
Una misma reseña no puede vincularse a dos sesiones distintas. No es una comprobación del código que alguien pueda saltarse: es un índice único de la base de datos, y una segunda vinculación falla en el motor.
3. Qué cuenta y qué no
| Situación | ¿Cuenta? | Motivo |
|---|---|---|
| El cliente ha confirmado su reseña | Sí | Es la única prueba de origen que existe: la palabra del propio cliente. |
| Verificación hecha por administración | Aparte | Una persona con permisos puede vincular una reseña manualmente, pero está obligada a escribir el motivo y la operación queda registrada con su nombre. Se muestra en una columna propia y nunca se suma al indicador principal. |
| Se tocó la tarjeta pero no hubo confirmación | No | Un toque es una visita a una página, no una reseña. Contarlo como tal sería inflar la cifra. |
| Coincidencia probable por horario | No existe | No es que se descarte: la base de datos rechaza directamente ese tipo de atribución. No hay ninguna ruta en el sistema capaz de crearla. |
| Google retiró la reseña | Sale del recuento | Deja de contar en las cifras actuales y permanece en el histórico, para que se pueda explicar por qué un número bajó. |
4. Los límites, dichos claramente
- El sistema infravalora la realidad, y lo hace a propósito. La mayoría de los clientes no vuelve a la página después de escribir en Google. Sus reseñas son reales y probablemente las provocó una tarjeta, pero se quedan sin atribuir. La conversión de «toques» a «reseñas confirmadas» nunca se acercará al cien por cien, y una herramienta que prometa lo contrario está contando otra cosa.
- Una reseña sin confirmar no se reparte entre nadie. No se asigna a la persona que más tarjetas tocó ese día, ni se distribuye proporcionalmente. Se queda sin asignar.
- Cambiar la tarjeta de manos no reescribe el pasado. Cada sesión guarda a quién estaba asignada la tarjeta en ese instante, y ese dato no se modifica nunca, ni siquiera si la persona deja la empresa.
- Hoy, además, no hay acceso aprobado a la API de Google. Mientras dure esa situación, la aplicación funciona con un adaptador simulado y ninguna reseña del panel procede realmente de Google. El proceso es demostrable; la existencia de la reseña, hoy, no está comprobada por un tercero.
5. Lo que nunca hacemos
- No pedimos una puntuación concreta ni sugerimos cuántas estrellas poner.
- No pedimos que se mencione a nadie en el texto de la reseña.
- No ofrecemos descuentos, sorteos ni recompensas a cambio de reseñar.
- No preguntamos si el cliente está satisfecho antes de llevarle a Google, ni hay caminos distintos según su respuesta. Todo el mundo ve el mismo botón.
- No escribimos reseñas, ni las generamos con inteligencia artificial.
6. Qué datos tuyos intervienen
Muy pocos, y ninguno obligatorio: puedes confirmar tu reseña sin dar nombre ni contacto. La dirección IP y el navegador se guardan siempre convertidos en un código irreversible, nunca en claro. El detalle completo está en la política de privacidad, y si quieres que se borre lo que haya, en cómo solicitar la eliminación de datos.